|
|
 |
 |
 |
|
2009 |
|
"CONDENADO POR NO DETECTAR A TIEMPO UNA PERITONITIS” |
CONDENADO POR NO DETECTAR A TIEMPO UNA PERITONITIS”
La Audiencia Provincial de Valencia, en su sentencia de 30 de julio de 2008, ha estimado la demanda presentada por la Asesoría Jurídica de AVINESA, condenando a un hospital privado por el retraso en la detección de la apendicitis de un paciente, la cual derivó en una peritonitis y un derrame pleural. Dicho retraso vino motivado por una falta de criterio clínico, lo que causó las complicaciones descritas.
El día 10 de septiembre de 2004, el paciente comenzó a padecer un cuadro de dolor abdominal, vómitos y diarreas. Tras ser examinado en su domicilio por un facultativo del servicio de urgencias el enfermo fue diagnosticado de gastroenteritis, pautándole el tratamiento indicado para tal dolencia. Sin embargo, al no mejorar su estado, el paciente acudió al servicio de urgencias, reiterándose el diagnóstico de gastroenteritis alcanzado anteriormente.
A pesar del tratamiento pautado al día siguiente por la mañana, al no mejorar su estado de saludo y presentar fiebre elevada, el paciente se trasladó a un centro hospitalario donde le fue detectaron dolor en fosa iliaca derecha, 39º de temperatura, 8.650 leucocitos con 93% de neutrófilos. Sin ser visto por cirujano alguno, se procedió a rehidratarle con sueros glucosados, siendo dado de alta con el mismo diagnóstico de gastroenteritis.
Ante la negativa evolución de su estado el 14 de septiembre el enfermo acudió, de nuevo, al servicio de urgencias siéndole practicada una ecografía abdominal, apreciándose la existencia de una dilatación de asas intestinales con abundante cantidad de líquido. En la analítica practicada los glóbulos blancos ascendían a 10.800, continuando los neutrófilos en niveles alarmantes. Sorprendentemente, el diagnóstico continuó siendo el de gastroenteritis, no realizándose interconsulta con cirugía.
El día 16 de septiembre, el enfermo realizó nueva visita al servicio de urgencias, alcanzándose el diagnóstico de gastroenteritis y disfama, quedando ingresado en el centro hospitalario. Tras la realización de una analítica los glóbulos blancos continuaban elevados, persistiendo la desviación izquierda. Al día siguiente, tras serle practicado un TAC y ser explorado por el Servicio de Cirugía, se decidió operar de inmediato. Es decir, ocho días después de iniciarse el cuado de molestias y dolores, el paciente fue intervenido de urgencia por presentar un cuadro de “peritonitis aguda secundaria a apendicitis perforada”.
A comienzos de octubre de 2004, el paciente comenzó a sentir malestar y a padecer fiebre. Tras la realización de una radiografía de tórax y de un TAC abdominal, se objetivó la existencia de un derrame pleural izquierdo”. El día 9 de octubre, fue examinado por un neumólogo, quien procedió a realizar punción evacuadota del derrame pleural.
Pues bien, la sentencia considera que existió retraso diagnóstico ya que el día 14 de septiembre, tras cuatro días de evolución de la supuesta gastroenteritis padecida, y a la vista de la analítica que arrojó la existencia de 10.800 leucocitos (singo claro de infección) “se debió ingresar al paciente y consultar con un cirujano”. Y es que el fallo censura que no fuera hasta el día 16 de septiembre cuando se procedió a ingresar al paciente, practicándose la operación dos días después, provocando este retraso una peritonitis aguda secundaria a apendicitis perforada. Como consecuencia de la peritonitis, el paciente presentó después un derrame pleural izquierdo que precisó una punción evacuadota.
Por ello, los magistrados consideran que el retraso vino motivado por una falta de criterio clínico, lo que causó las complicaciones descritas.
En consecuencia, la Audiencia condenó al centro hospitalario demandado al pago de 10.000 euros por el daño moral que la nefasta asistencia ocasionó en el paciente.
RMB
|
Volver Atrás
|
|
|
 |
|